Santander Durán es un vallenato de tradición, cuatro veces ganador del concurso de la canción inédita en el Festival de la Leyenda Vallenata, incluyendo la versión “Rey de Reyes” del año 2007, es el más galardonado compositor del folclor vallenato.

Ingeniero agrónomo y profesor de la Universidad Popular del Cesar, presentó en el año 2016 su libro “La Parranda Vallenata”, un ensayo de estilo muy didáctico pero sin pretensiones académicas, que recorre el origen, formación, la urbanidad y la cultura parrandera que la tradición oral del Caribe se ha encargado de preservar.

El autor define la parranda vallenata como una fiesta en honor a la amistad, donde la alegría del compartir es el propósito común; la parranda no es un medio para otra cosa que celebrar y fortalecer los lazos de amistad, pero no es una fiesta más, está dotada de una estética, reglas no escritas, costumbres y particularidades que la diferencian de cualquier otra celebración festiva, aspectos que Santander pone en comparación con algunas tradiciones que guardan los librepensadores.

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Orígenes de la parranda vallenata

Sus orígenes se hallan en la formación misma de la música vallenata, en esas reuniones nocturnas, donde los trabajadores de las haciendas entonaban los cantos que relataban sus faenas diarias, las historias de sus ancestros y sus dramas personales, al ritmo del tambor y con la melodía de gaitas y guitarras. En la vida comunitaria el canto vallenato se fue nutriendo, madurando y refinando.

Al entrar el siglo XIX la música vallenata se encontraba notablemente formada en su estructura rítmica y melódica, pero hacía falta un instrumento capaz de tomar sus diferentes aires, limpiarlos, fijarlos y hacerlos brillar para deleite del mundo entero; de esa tarea se encargó el acordeón.

La primera referencia histórica de la parranda vallenata la dio el fraile dominico Henri Candelier, en su libro “Riohacha et les indiens goajires”, el cual compila las memorias de sus viajes misioneros por La Guajira entre 1890 y 1893. Ahí describe una celebración muy concurrida a la cual los locales denominaban “parranda” y ya incorporaba el uso del acordeón como instrumento principal.

Cómo se hace una parranda vallenata

Para iniciar una parranda se necesita mínimo de dos personas reunidas por la amistad, deseosos de entonar sus canciones vallenatas más queridas mientras comparten unos buenos tragos y una buena comida; aunque lo común es que los participantes conformen un grupo muy diverso que incluya a compadres y amigos, artistas, “administradores de suministro etílico” y hasta al popular “gorrero”, que puede llegar sin invitación y aunque nunca gasta un peso es muy querido y bienvenido.

Por lo tanto hay que contar también un anfitrión, que puede ser improvisado, pues sucede mucho que los amigos lleguen por sorpresa, mediante la modalidad de “asalto”, en ese caso el dueño de casa está en el deber de recibirlos, siempre y cuando traigan trago y al menos un instrumento con el cual acompañar las canciones.

El maestro Santander lleva al lector por una detallada descripción de la urbanidad parrandera, cuenta cómo es el saludo y el abrazo vallenato, la actitud debida al escuchar las canciones y muy importante, lo que se debe y no se puede hacer en una parranda tradicional, a través de un sabio y bien resumido decálogo:

  • Amar y respetar la cultura vallenata.
  • Aprovechar, inventar o parrandear las fiestas.
  • Honrar a la familia y los amigos.
  • No coquetear con la mujer del prójimo.
  • No bailar.
  • No emborracharse.
  • No hablar de política.
  • Olvidarse de las clases sociales.
  • Utilizar un lenguaje y gestos amables.
  • Escuchar las presentaciones musicales con la mayor atención.

El libro también es rico en imágenes y relatos, como el del legendario duelo de acordeón entre Francisco el Hombre y el Diablo bajo el manto de la noche guajira, narrado de una manera tan magistral que el lector se siente transportado al escenario de la batalla.

Finaliza con una reflexión sobre las fortalezas de la cultura parrandera vallenata y algunas amenazas que se ciernen sobre ella en tiempos de innovación y cambio como los actuales; destaca las medidas de salvaguarda que en el año 2015 la UNESCO aprobó para la protección de la música vallenata tradicional del Caribe, declarada patrimonio inmaterial de la humanidad.

La Parranda Vallenata, una obra de altísima recomendación sobre un tema muy rico en tradición oral, pero sobre el cual poca literatura se puede encontrar en los estantes de las librerías comerciales y bibliotecas públicas. Puede solicitar su ejemplar enviando un email a santanderduran@gmail.com.

JOSE LUIS ROPERO
roperoaventuras@outlook.com

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