Este abril ha sido para todos un mes difícil, el tradicional mes de las lluvias mil fue el epicentro de la cuarentena decretada por los gobiernos del mundo a causa del famoso coronavirus COVID-19, dos terceras partes de la humanidad se vio confinada a no salir de sus hogares en un hecho sin precedentes en la historia, que a penas empieza a ser estudiado y del cual se espera que muy pronto empiecen a develarse tantas verdades desconocidas.

Una de las cosas que hice todos los días durante el mes de abril fue observar aves en las cercanías de mi casa, en Valledupar, la cual está ubicada en una conveniente esquina desde la cual se puede avistar un amplio espacio arbolado, como lo son los alrededores del Parque de Las Flores. Mi casa está rodeada de árboles de olivo negro y maíz tostado en los cuales anidan frecuentemente pequeñas tortolitas, comunes y escamadas, pertenecientes al género Columbina (C. squammata y C. talpacoti), además, todas las mañanas son visitados por papayeros grises (Saltator coerulescencens), cucaracheros y, por la tarde, son propiedad de carasucias y periquitos bronceados; también hay un arbusto de azahar de la India, que de sus pequeñas flores blancas expele un intenso aroma, llenando de vida todo en derrededor; dos palmeras del género Veitchia también hacen su aporte, fructifican hasta cuatro veces al año y sus almendras rojas son muy apetecidas para toda clase de tángaras, cucaracheros y algunos turpiales.

La señora Carmenza, mi vecina de al lado, tiene un productivo árbol de mango, además de un jardín muy bien cuidado, lo cual hace que la actividad de los pájaros sea muy constante en este lugar; y frente a nuestras casas hay un gran algarrobillo, de unos 20 metros, cuyas dulces vainas y el gran hábitat que ampara, son la delicia para al menos 60 especies de aves que podido identificar en los últimos cinco años.

Azulejo glauco, por Jose Luis Ropero.

Treinta y un pajaritos sin alejarme de casa

El barrio en el que vivo se llama Garupal, nombre con el que era conocida una de las tribus chimilas que habitaban la zona en tiempos precolombinos y que se encontraban bajo la autoridad del gran Upar, jefe indio que da su nombre a la ciudad, Valledupar. Este es el nombre con el cual he denominado la localidad en el servicio eBird.org “Barrio Garupal”, la cual espero sea pronto reconocida como hotspot, pues es uno de los mejores sectores para hacer birding urbano en Valledupar.

Durante el mes de abril logré avistar 31 especies de aves en 100 metros a la redonda de mi hogar; también estuve atento mirando hacia el cielo y así pude encontrar sobrevolando algunos pájaros que prefieren estar en hábitats menos poblados, como el busardo negro (Buteogallus anthracinus), la garcita bueyera (Bubulcus ibis) y la tanga (Vanellus chilensis), esta última alertando siempre de su paso, con su particular claxon.

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También me llamó mucho la atención el ver a mediados de mes, durante varios días, una bandada de turpiales de Baltimore (Icterus galbula), conformada por dos machos adultos, dos hembras y dos o tres inmaduros, siendo una especie migratoria es raro avistarla en tan grande número y permaneciendo por varios días en el mismo árbol, en este caso un tamarindo. Otras migrantes que tuve la oportunidad de registrar, de seguro las últimas en partir de Colombia con destino a Norteamérica, fueron el pico gordo degollado (Pheucticus ludovicianus) y el guardacaminos común (Chordeiles minor), aunque de este último sólo escuché su característico llamado “ñuuiiuc”, vale.

Treinta y un pajaritos que me alegraron cada tarde de abril, serán mi compañía durante el próximo Global Big Day 2020, este sábado 9 de mayo.

Listado de aves observadas en abril, próxima parada… ¡Global Big Day 2020!

A dos días del Global Big Day 2020

A pesar de las restricciones a la movilidad, decenas de organizaciones pajareras han anunciado su participación en el GBD 2020, desde casa.

Debido a las restricciones a la movilidad y desplazamiento por el territorio nacional, vigentes hasta el próximo 11 de mayo, la dirección nacional del Global Big Day Colombia, ha orientado a los diferentes comités coordinadores en cada departamento, realizar las sesiones de birding de este 9 de mayo de manera individual, cada participante desde su hogar o en el lugar en que se encuentre pasando la cuarentena, con el fin de acatar los lineamientos dados por las autoridades sanitarias y gubernamentales del país. La gran variedad de ecosistemas y regiones naturales de Colombia, y la presencia de miles de pajareros en todas las regiones del territorio nacional permitirán que este año los resultados del Global Big Day Colombia sean más que destacados.

En el departamento del Cesar, decenas de pajareros participaron hace un año en el Global Big Day; en esta oportunidad las condiciones de movilidad son otras, pero se puede seguir participando con el mismo entusiasmo, además cada pajarero es un líder con la responsabilidad de explorar y ayudar a cuidar las aves y los hábitats de aquel lugar en el que se encuentre.

Esperamos que ese espíritu pajarero que se ha formado con tanto entusiasmo durante los últimos años en el departamento del Cesar se haga presente en el Global Big Day 2020 y podamos disfrutar de las aves, reconocerles toda su importancia y agradecer a eBird.org el gran servicio que nos regala a todos los pajareros del mundo.

JOSE LUIS ROPERO