Romper nuestras cadenas generacionales

Foto retrato de un hombre vestido con saco y corbata fondo azul
José Ceferino Nieves. Escritor e investigador del folclor vallenato.

“Tenemos en nuestras manos, la decisión y el poder de romper las cadenas generacionales que heredamos de nuestros antepasados, y que no queremos que afecten a nuestros hijos, nietos y bisnietos”.

Las Sagradas Escrituras mencionan «maldiciones generacionales» en varios pasajes (Éxodo 20,5 y 34,7; Números 14,18; Deuteronomio 5,9). Parece injusto que Dios castigue a los hijos por los pecados de sus padres. Sin embargo, esto es mirarlo desde una perspectiva terrenal. Dios sabe que los efectos del pecado se transmiten de una generación a la siguiente.

Cuando un padre tiene un estilo de vida pecaminoso, sus hijos también son propensos a tener el mismo estilo de vida pecaminoso. Es por ello que no es injusto que Dios castigue el pecado hasta la tercera o cuarta generación porque cometen los mismos pecados que hicieron sus antepasados. Pero son castigados por sus propios pecados, no los pecados de sus antepasados. La Biblia nos dice específicamente que Dios no responsabiliza a los niños por los pecados de sus padres (Deuteronomio 24,16).

Hay una tendencia en la iglesia de hoy para tratar de culpar a cada pecado y problema en una especie de maldición generacional. Esto no es bíblico. El remedio para las maldiciones generacionales es la salvación por medio de Jesucristo. Cuando nos convertimos en cristianos, somos nuevas criaturas (2ª Corintios 5,17).

¿Cómo puede un hijo de Dios seguir bajo la maldición de Dios (Romanos 8,1)?. La cura, entonces, para una «maldición generacional» es la fe en Jesucristo y una vida consagrada a Él (Romanos 12,1-2).

Cuando miras tu árbol genealógico, ¿ves un patrón de alguna de estas cosas? ¿Luchas con un pecado en particular y ves una historia de ese pecado en generaciones pasadas? Tal vez te han dicho que la depresión o el miedo que manejas se ejecutan en la familia o tal vez luchas con la infidelidad matrimonial y puedes identificar un patrón de asuntos y divorcio que se remonta a un padre y abuelo. Estos podrían ser síntomas de una maldición generacional.

Este es un tema bastante espinoso y cada familia en particular, está siendo afectada por las fuertes cadenas generacionales que arrastra por generaciones. Mas sin embargo, existe una esperanza en que en cada familia, se levante una nueva generación que tome la decisión de realizar el alto en el camino y romper con carácter y determinación las cadenas que los atan y afectan.

Veo innumerables familias, cuya cabeza principal en el hogar es la mujer, generaciones que se levantan sin la figura paterna; cuando Dios nos delegó esa responsabilidad a los varones.

Hoy está de moda la corrupción, una cadena generacional que se gesta en casa, que denota la fragilidad en los valores y principios morales en familias completas, que fácilmente teniendo poder económico y político, pueden arrasar sin compasión con presupuestos enteros de municipios, departamentos y países enteros; dejando a su paso la pobreza y la miseria por largos periodos de tiempo. Y qué decir de las cadenas generacionales que arrastran los artistas famosos, en sus relaciones sentimentales de parejas tan efímeras, drogadicción, alcoholismo o adicción sexual.

Continúan las cadenas generacionales de familias enteras que ejercen la brujería, la hechicería, la santería, la lectura de las cartas, el horóscopo, el tabaco, entre otras. De pronto han notado a varios miembros de una misma familia que se han suicidado, que arrastran con una cadena pesada de baja autoestima, depresión, baja valoración de sí mismos, que los conduce a la perdida del sentido a la vida y terminan auto-eliminándose y allí continúan las secuelas en las familias.

¿Es posible romper este ciclo de sufrimientos La familia es importante para Dios, y está claro que no piensa simplemente en términos de individuos, sino también en términos de generaciones. Mateo 1,17 nos dice: «Así que todas las generaciones de Abraham a David, son catorce generaciones, desde David hasta el cautiverio en Babilonia, son catorce generaciones, y desde el cautiverio en Babilonia, hasta Cristo, son catorce generaciones. «Cuando Dios te mira, también ve a tu familia. Vé de dónde vienes. Mira a tus antepasados, y mira a tus hijos y nietos.

Al hacer una alianza con Abraham, Dios nunca dijo una sola vez: «Te voy a bendecir». Siempre dijo: «Te voy a bendecir a ti y a tus descendientes». (Génesis 22,17-18). Abraham obedeció a Dios y fue bendecido, y sus descendientes también fueron bendecidos, porque las bendiciones tienden a correr a lo largo de las líneas de sangre.

Las maldiciones también corren a lo largo de las líneas de sangre. En éxodo 20,5-6, Dios advirtió a los hijos de Israel que no siguieran a dioses falsos, diciendo: «No te inclinarás ante ellos ni les servirás. Porque yo, el Señor tu Dios, soy un Dios celoso, visitando la iniquidad de los padres sobre los hijos a la tercera y cuarta generación de los que me odian, pero mostrando misericordia a miles, a los que me aman y guardan mis mandamientos».

La iniquidad de los padres se lleva a los niños a la tercera y cuarta generación; y los niños tienen inclinación interna hacia los mismos hábitos pecaminosos. «Nuestros padres pecaron y ya no están, pero nosotros llevamos sus iniquidades.» (Lamentaciones 5,7). Aunque estén muertos y en la tumba, su iniquidad se está quedando con nosotros.

JOSÉ CEFERINO NIEVES.

El autor es administrador de empresas y escritor oriundo de Codazzi (Cesar), hombre polifacético, experto en emprendimiento y marketing político. Dirige la ONG Fundación Futuro del Campo. Para asesorías y adquirir sus libros puede contactarlo al WhatsApp +57 3157258790.

Por Selecciones

Selecciones de prensa y colaboraciones.

19 comentarios

  1. Muy correcto lo escrito, yo acabo de cometer un pecado espiritual muy grande, he ofendido a Dios alabando a un espíritu inmundo.
    Estoy tan arrepentido , que no se que hacer para que el Señor me libere y perdone.

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    1. Hola Ciro, recibir paz y liberación de Dios es tan sencillo como reconocer ante él nuestro pecado y pedir perdón con sincero arrepentimiento. Puedes hacerlo en la intimidad de tu habitación y si buscas ayuda espiritual en la iglesia más cercana, cuánto mejor. Dios te bendiga.

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    2. Amigo solo ir a los pies de Jesús y pedirle perdón, el borra, todo pecado, arrepentirse de todo corazón y no volver a pecar , comprometerse con Dios.

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    3. Bien dicho, acudir a Dios con sinceridad y arrepentimiento, el Señor es misericordioso y nos restituye en dignidad y bendición, con gratuidad.

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  2. Importante el tema, 17 años de ser cristianos,pero apena hace 4 días logre rompezar los muros,cadenas de maldiciones,echeserias y brujería. Hoy declaró en nombre de Jesús estoy libre

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  3. Buenos días siervo de Dios estoy muy agradecido primero con Dios ,luego con usted , porque ese tema de las erencias de maldición generacionales es muy común ,y muchos no saben que hacer .

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  4. Mi madre está ciega postrada en cama y no quiere morir está deforme por artritis flaquita como cadáver con piel tiene 88 años y se dice que hay una maldición heredada de su papá él nunca quería ir a misa y papá y mamá no nos criaron con la fe en Jesús y la dra dijo que se alimenta de nuestra energía yo regreso de cuidarla y caigo en cama con sueños diabólicos y solo con oración y santo rosario puedo salir esta vez me dijo dame la mano y estuvo así horas conmigo ella recibió a Cristo conmigo pero le pregunté qué quería de Dios y me dijo que me sane todos sus hijos sufrimos

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    1. Hola Alba, gracias por compartir tu experiencia familiar, para romper con maldiciones basta con recibir a Dios en el sagrado nombre de su hijo Jesucristo y agradecer su presencia en nuestras vidas. Sigue en oración, así fortalecerás tu admirable testimonio.

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  5. Muy buena la lectura lo que no entiendo porque como ke no lo aclaresieron si mis padre sigen siendo unos pecadores haciendo cosa fuera de la Grasias de Dios o tengo familia insepto porque porque mis hijo tiene ke pagar por un pecado ke no cometieron y yo que soy su madre . No soy cristiana pero leo la palabra y mi fe está en un dios viviente ke siempre he creídos le enseñado amis hijo a orar pero ami. Nunca me enseñaron a eso ni a ir a la iglesia ni a tener fe ni creer en Dios y es algo ke dios me ah ido mostrando a través de los proceso y el tiempo

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    1. Hola Jenny, si permitimos que sea Dios, nuestro padre amoroso, el que tome el control de nuestra vida y toda situación, veremos cómo todo antecedente de maldición se va apartando. Demos la oportunidad a Dios y apartemónos del pecado.

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  6. Hasta hoy me he dado cuenta que mucha gente tiene cadenas de maldición generacional ,y yo lreconozco en mi vida y quiero romper con toda maldiciones erario al y también de trabajos de brujería y santería contra muy la familia

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    1. Hola Rosa, gracias por compartir tu experiencia, para romper todo espíritu de maldición intergeneracional basta con aceptar la intervención de Dios en nuestra vida, recibirle como el padre amoroso que es y tener la voluntad de apartarse del pecado.

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  7. Quisiera romper cadenas generacionales y no afectar a mis hijos que ahora copian situaciones de mi pasado…necesito ayuda para romper esas cadenas…gracias

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    1. Tomar la costumbre de la lectura de la Biblia y la oración son el mejor remedio, acudir a la Iglesia además nos fortalece espiritualmente. Dios te bendiga Liliana.

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  8. Gracias por esta sabiduría, soy cristiano por que se que Jesús vive y hace milagros y por que dió la vida por nosotros en la cruz. Díos bendiga a todos en el mundo y nos guarde del mal.

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  9. Gracias por sus testimonios u explicaciones del especialista del sitio. Soy cristiana pentecostal, desde junio, aún debo aprender tanto. Estoy orando por mi niña, que aún no habla, fuimos víctimas de una maldición de mi padre, que me deseo un hombre malo por esposo y así fue, pero que él en mi vida. Sufrí mucho, callada, durante el embarazo. Ahora mi niña sufre un trastorno generalizado del lenguaje. Sólo en Jesucristo he encontrado paz, pues estaba fatal por mi situación. Nunca dejen de luchar, a pesar de las duras pruebas. Amén.

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  10. Gracias Sandra por compartir tu testimonio, el Señor no pasa por alto la adversidad de sus hijos, confiemos en su misericordia, Dios te bendiga.

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