“Caí de 6000 metros y estoy vivo”, la increíble historia de Nicholas Alkemade.

A 7000 metros de altura, la torrecilla superior de un bombardero Lancaster es un lugar frío y solitario, separado del resto de la tripulación por dos puertas y 11 metros de fuselaje. Es un hueco estrechisimo, en donde a penas cabe el artillero vestido con su voluminoso traje de aviador. No hay espacio ni para…… Sigue leyendo “Caí de 6000 metros y estoy vivo”, la increíble historia de Nicholas Alkemade.